Necesito también comentarte que coincidiendo en diciembre con el cumple de mi hija, me desperté una noche con la sensación de «nudo al tragar». Esto lo olvidé pero me volvió a pasar de día también y no le dí importancia.
Cuando llegaron las fiestas navideñas «no pude literalmente evitar» darme atracón de turrón de chocolate, y volví a sentir este problema hasta que decidí consultar al médico que me dijo tenía una especie de esofagitis por reflujo (éste sólo le sentí levemente en dos ocasiones) sin embargo es más acentuado esa sensación de incomodidad por el esófago y no sólo al tragar.
La verdad no sé que estoy haciendo, por que ahora también con el roscón me pasó. Aún sabiendo lo mal que sienta y lo que engordo sobre todo de barriga no he podido dejar de comer los dulces. Creo que todo esto me quiere decir algo pero no lo tengo claro.
En diciembre se «suponía» aunque ya sabía yo que no, que iba a volver el padre de mi hija. Esto no sucedió. Y a pesar de tenerlo asumido me sorprendió hoy el soñar muchas cosas relacionadas con él. Espero de tu inestimable ayuda, como siempre. Un fuerte abrazo.

Esperanza, a parte de los dos ejercicios que te he dicho, puedes hacer uno con el sentimiento de abandono, te viene de un trauma de la infancia y será bueno integrar este trauma.
Querida Brigitte,
Las palabras precisas tienes para mí. Las personas que marchan y queremos dejan esa sensación de vacío. En mi caso, a pesar de las ni siquiera explicaciones por su parte. Supongo que está en el adulto es ese ACEPTAR y ya está.
No sé si me recomiendas algún ejercicio más respecto a esto (alguien en el foro planteó sobre ejercicio de duelo o por sentimiento de abandono).
Así es como yo lo he sentido, como un abandono. Este mes me he sentido muy NIÑA PEQUEÑA a la que abandonan. No sé cómo vivirlo pues.
Aunque para mi ha supuesto mucho, externamente he intendado aparentar que no pasaba nada.
Creo tengo síntomas de hernia hiatal (me han sugerido hacerme endoscopia por esto).
Además desde que siento este malestar me ocurre que: no puedo ni quiero inclinarme (reflujo), me acuesto mucho más tarde para hacer la digestión, me quito de alimentos que me gustan tanto, estoy muy nerviosa y mi corazón galopa.
Te agradezco enormemente tu tiempo, tu paciencia, tu entrega. No se si debería o no hacer el taller de la pareja.
Espero tus comentarios. Un fuerte abrazo
Hola Esperanza,
¿Qué es lo todavía no has tragado? ¿La separación del padre de tu hija?
Necesitas llenar este vacío. Con pasteles o con otra persona. Date más placeres, más disfrutes.
Puedes hacer de vez en cuando el ejercicio sistémico «La solución intentada», por un lado con el intento de no comer dulces, y por otra parte con el intento de olvidar al padre de tu hija.
Un abrazo