Querida Brigitte,
En ocasiones me pasa que cuando estoy pasando un rato muy feliz, en donde todo fluye armónicamente y siento júbilo, al cabo de un rato me viene un pensamiento de inquietud y pienso: “A ver cuánto dura esto. Seguro que en un rato algo malo va a suceder.” Malo me refiero a una discusión, un enfado, un momento de tensión… Y así pasa.
Me desconcierta, porque es como si algo me vetara el disfrutar de ese momento de júbilo, pletórico, como si tuviera que pagarlo, que compensarlo de esta forma, con algo oscuro.
¿Tiene que ver con mi guión de vida? ¿La herencia de la cultura judeo-cristiana de que hay que siempre hay una parte de sufrimiento? ¿Puedo hacer algún movimiento?
Muchas gracias, Brigitte.
Muchas gracias; Brigitte.
Me quedo muy bien con esta reflexión. Gracias.
Hola Olivia,
la vida es ondulatoria, a toda fase de júbilo le sucede una fase dura que permitirá llegar a una nueva fase de bienestar.
preocuparse por lo que puede venir después es una reacción del ego que no conoce el amor ni la gratitud.
El Adulto agradece la fase de júbilo, sin controlarla, no sabe cuanto va a durar y sabe que necesariamente viene una fase difícil, al servicio del amor también.Entonces agradece lo difícil que se presenta con el mismo amor que por la fase júbilo.
Muy cordialmente