Querida Brigitte, hace 25 años comencé un negocio que todavía sigue en pie. Necesité un dinero que no tenía y me dieron, con lo cual contraje una importante deuda que saldé a los pocos años. La empresa se mantiene pero sólo sobrevive, porque después de esa deuda vino otra y otra, con lo que se puede decir que está ahí para pagar y pagar..Me he sentido en estos años muchas veces al borde de la muerte, acariciando la idea como única salida. Pero a continuación siempre he pensado que si he llegado hasta aquí es por algo y siempre encontré la manera de salir adelante.
Hace un año en una constelación salió a la luz un aborto que tuve un año después de abrir la empresa. Era mi tercer y último hijo, decidí poner fin a mi embarazo para poder seguir adelante con todo tal como estaba en ese momento. No sé si no me lo he perdonado nunca, siento que no dejo de ir hacia la muerte. Sin embargo, quiero ir hacia la vida…
Si pudiera recomendarme algo…Gracias Brigitte
Hola María,
las deudas nos muestran que hemos heredado una culpa sin asumir de algún ancestro.
Entonces, harás TÚ POR TI, para poder liberar esta deuda.
Y luego, imaginas a vuestro tercer hijo y le dirás: «gracias por haber muerto para que yo viva.».
Muy cordialmente