Buenas tardes Brigitte,
te escribo porque acabo de leer una pequeña entrevista a Bert Hellinger sobre la importancia de la madre y me ha dado un vuelco el corazón. Espero que puedas ayudarnos.
Hace casi ocho meses nació mi hijo Jaime, dos meses antes de quedarme embarazada tuve un aborto y es probable que Jaime tuviera un hermanx mellizo (en la primera eco, había restos de un segundo saquito que se estaba reabsorbiendo) pero de ninguno de los dos llegamos a escuchar sus latidos. El embarazo transcurrió con normalidad y los dos nos encontrábamos bien. Mi marido y yo queríamos un parto respetado (lo menos instrumentalizado y medicalizado posible) en el hospital , pero llegado el momento y después de doce horas con contracciones muy dolorosas pedí que me pusieran la epidural y a partir de ahí todo se complicó. El parto se paró, luego rompieron la bolsa para reanudarlo, la epidural dejó de hacerme efecto y el dolor era insoportable. Después de muchas horas dilaté por completo pero mi bebé no bajaba ni rotaba para poder salir, estuve más de una hora empujando en el paritorio y finalmente tuvieron que realizarme una cesárea. No sé qué pasó pero me sedaron y no pude ver nacer a mi hijo, ni ponérmelo sobre el pecho nada más nacer. Está siendo muy difícil para mi aceptar cómo sucedió todo, no consigo entenderlo y me pregunto si no me preparé lo suficiente o qué pude hacer mal. Me gustaría hacer algo para desbloquearlo y que mi hijo no sufra por ello.
Muchas gracias de antemano
Un abrazo
María
Muchas gracias Brigitte! He visto los ejercicios que me indicas y me llegan totalmente…
un abrazo
Hola María,
fue como fue, y esto ya es el destino de vuestro hijo.
El sufrimiento no es un castigo. Muestra cosas del pasado. Y esto poco a poco lo irás transformando.
Para que vuestro hijo esté lo mejor posible, tenéis que estar, vosotros los padres, lo mejor posible.
para ello, será bueno que hagas para ti, luego para tu marido, los ejercicios siguientes:
– Encontrar nuestro lugar
– Ver a los padres como una unidad
– Estar atrapado en un movimiento de compensación
Y si tu hijo muestra alguna dificultad en algo, será útil constelarlo.
Un abrazo