Muy buenas Brigitte.
Hace un tiempo te escribí respecto a mi próstata. Por suerte, se encuentra completamente curada gracias a que volví a España y me traté en mi ciudad. Con el paso del tiempo, descubrí que tenía a su vez, junto a la prostatitis, hemorroides de segundo grado, aparte de un dolor en el cóxsis que no alcanzo comprender aún a qué puede deberse.
La cuestión es que la recuperación está siendo muy dura. Me siento todo el tiempo cansado, apenas puedo salir de casa y he tenido fiebre alta tres días. Llevo recuperándome casi encerrado en casa por un mes y comienzo a deprimirme. A veces siento ganas de morir y que se termine el sufrimiento que mis enfermedades me están acarreando. Llevo enfermo desde Diciembre, y aún no me he recuperado. Sé que las enfermedades están ahí para devolvernos a la Vida, y sin embargo yo no puedo evitar pensar que lo que hacen es quitármela. Estoy perdiendo mi Erasmus y no puedo evitar sentir impotencia,rabia soledad y desesperanza, al ver que todo este martirio no acaba nunca.
Ya me he entregado a la medicina, y sólo estoy encontrándome con médicos nada empáticos y que no quieren comprender que un chaval tan joven y aparentemente sano como yo pueda estar pasándolo tan mal.
Estoy perdiendo las ganas de vivir, y no quiero martirizar al entorno con mis miserias. No sé si toda esta apatía es producto de una intrincación con un muerto o algo, o es simplemente que estoy harto de tanto sufrir y no encontrar salidas, sólo empeoramiento.
Un abrazo y gracias por tu atención
Me encantan tus consejos https://hemorroides.club
Estupendo Brigitte. Muchas gracias y un abrazo
Hola Miguel,
estas enfermedades y estado depresivo en efecto no se corresponden a tu edad. Quiere decir que son fruto de una intrincación que una constelación podría liberar.
Mientras te haces esa constelación puedes hacer varios ejercicios que te van a aliviar mucho:
– Encontrar nuestro lugar.
– Tomar a la madre, todas las veces que hagan falta hasta conseguirlo bien.
– Tú por ti.
– Frente a un síntoma mío, con cada uno de tus síntomas, y cada vez que te aparece uno.
Un abrazo