Nuestra hija de 19 años, desde hace unos meses se levanta con los dientes apretados y con un dolor en la mandíbula que le impide abrir incluso la boca para bostezar. Vivimos solas ella y yo.
Es una chica entusiasta, alegre y buena estudiante, pero manifiesta rechazo hacia su padre. Hemos hablado de esto y siente alivio en la mandibula al expresarlo, pero por la noche mientras duerme, la tensión en su mandibula vuelve a aparecer. Siento que está llevando mi desprecio hacia su padre y he hecho yo como madre ejercicios de respeto a su padre y a mis ex suegros. No se si esto es suficiente o me está señalando algo más, o que el ejercicio aún no soy capaz de hacerlo de corazón. Por favor,¿ me podrias indicar qué puedo hacer para ayudar a nuestra hija ? Gracias
Un abrazo

Gracias. Los dos papeles los coloqué boca abajo para no saber hacia quien iba. Fue hacia el padre. Después hice el ejercicio de la «solución intentada», salieron excluidos y un secreto, al que representé y pude finalmente honrar. Desde el «yo cuántico» me despedí del pasado y agradecí todo lo que allí se vió, y pude ir hacia la vida agarrada de la mano del problema, agradeciendo todo lo señalado que necesitaba ser visto gracias a él. Después retiré todo y volví a ponerme solo en mi «yo cuántico» vacía, dejándome llevar y me sentí mucho más ligera y caminando lentamente, pero con fuerza hacía la Vida.
Sentí una apertura «casi física» a la altura de corazón y terminé con una exhalación larga espontanea, de soltar de dejar… Gracias. Ha sido muy liberador.
U
Hola!
Primero sería interesante que te pusieras en su síntoma para representarlo y recibir información, añadirás dos papeles, uno para su madre y otro para su padre, para ver hacia quien va la rabia contenida.
Después podrías hacer, varias veces si hace falta, el ejercicio «La solución intentada en vano» con tu intento de respetar al padre de tu hija y a sus padres.
Me dirás…
Un abrazo