Hola Brigitte, gracias por este espacio de sanación y crecimiento.
Tengo un esguince en el pie, que me ha ayudado a pararme y observar. Y lo que siento es una gran tristeza y falta de alegría. Estoy un poco decepcionada- resignada, porque aunque haga muchas terapias, hay cosas que no termino de sanar. Y siempre caigo en lo mismo, en que me cuesta aceptar y disfrutar las cosas como son.
El otro día vinieron mis padres a visitarme y aunque compartimos buenos momentos, en alguna ocasión frente a la sobre protección de mi madre literalmente sentí ganas de desaparecer, y luego quede como muy agobiada, y nerviosa. Me di cuenta que a ella también la quiero cambiar y que con mi pareja me comporto de forma parecida.
Como podría trabajar sobre todo esto? Como se supera la decepción? Y se acepta la vida como es? Como ser mas humilde?
Gracias.
Hola Marta,
las cicatrices son para toda la vida.
Cuando una situación «normal» nos desborda es señal de que un antiguo trauma sin integrar ha sido removido.
Será bueno que hagas el ejercicio sobre traumas con cada emoción que te desborda.
Después podrás volver a hacer el ejercicio «Encontrar nuestro lugar», pues ahí donde hay un trauma las terapias no llegan a tener efecto.
Y posteriormente para dejar el pasado en su sitio «Ordenar nuestra vida».
Un abrazo