Hola Brigitte, mi pareja y yo estamos diseñando juntos una empresa, un proyecto ecológico, que planeamos será nuestro medio de vida en un futuro cercano. Estamos en la primera fase, en el diseño, trazando un estudio de mercado.
El proyecto requiere de tierras y también de una inversión económica inicial. Yo procedo de una familia de agricultores de Segovia. Nosotros ahora vivimos en Cataluña, donde nació mi pareja. Mis padres nos ofrecen la posibilidad de dejarnos unas tierras en Segovia donde desarrollar el proyecto, además yo puedo contar con un dinero (que en su momento igualmente, también dieron mis padres a mi hermano), que nos permitiría comenzar el proyecto.
Aquí, en Cataluña también podríamos crearlo, aunque no contaríamos inicialmente con las tierras, podrían conseguirse a medio plazo. Y actualmente disponemos aquí de un pequeño terreno, del padre de mi pareja donde podríamos iniciar el proyecto.
Has comentado que cuando un hombre deja su país pierde fuerza, no se si es igual al dejar la zona donde nació y se crió? (mi pareja se siente bien en Cataluña)
Y por otro lado, me preocupa un poco el desequilibrio que podría existir si yo aporto (mi rama familiar) de entrada todos los bienes materiales (tierras y capital), incluido el conocimiento para desarrollar en proyecto, ya que tengo estudios y experiencia en la creación de proyectos similares.
En la pareja muchas veces estamos en los roles madre-hijo. Y me encantaría cambiarlo, pero no se muy bien como hacerlo. Y me pregunto si el modo de enfocare la empresa es un ejemplo más de esa dinámica. Gracias por tu guía y sabiduría.
Hola Marta,
lo de los países no se aplica a las regiones.
Pero lo que desequilibraría mucho vuestra pareja sería que tú aportases tierras y capital, él perdería mucha fuerza. Mientras que si empezáis mas despacio, con lo que él puede aportar, esto va a dar fuerza a la pareja.
Para que os reequilibréis podrías hacer el ejercicio sistémico «Encontrar nuestro lugar» y «Ver a los padres como una unidad».
¡Adelante!