Te escribo porque no sé muy bien cómo enfocar una toma de conciencia que he tenido esta semana. No ha sido un darme cuenta de lo que me pasaba, pero sí de la urgencia e importancia de su solución. Además siento que ahora estoy preparada para verlo.
Ayer falté a una cita en el trabajo porque se me olvidó por completo, al final llegué pero el acto se había acabado. Sentí mucha vergüenza, impotencia y sensación de que me “habían descubierto”.
El sábado me dormí y casi no llego a otro compromiso (esta vez no profesional). Y junto a estas últimas señales, veo que me cuesta mucho el hacer frente a los quehaceres diarios: se me olvida pagar cosas, retraso entregas, etc.
Siento que estoy en “otro lugar” y me cuesta estar presente. Y tengo todo el rato el “pitido” leve de cuando nos conectamos a algo más grande muy presente.
No sé si trabajarlo todo como una única constelación o si cada uno de los “olvidos” lo podría trabajar por mi cuenta y de manera individual.
Muchas gracias por tus aprendizajes y entrega
Un abrazo fuerte
Respuesta de Brigitte:
Siento que tienes una gran fidelidad que te impide ser disponible a lo demás, y el movimiento de sanación te lo muestra gracias a esos olvidos. Más que de ver, se trata de soltar algo que te está cegando.
Lo puedes trabajar por tu cuenta, utilizando «frente a un síntoma mío«, y ese síntoma será tus olvidos. Si no fuera suficiente entonces, habría que hacer una constelación.
Un gran abrazo
